A sólo cuatro horas al sur de Santiago existe un ecosistema único de transición forestal en Chile y Sudamérica, donde los bosques cambian de color según la estación, tiñiéndose de rojo en otoño, de blanco en invierno y de diversos colores en primavera.
¿Le hubiera gustado que la capital de Chile estuviera situada en Carahue, llamada originalmente La Imperial por su fundador Pedro de Valdivia, a mitad de camino entre Temuco y el Océano Pacífico, rodeada de ríos y una gran naturaleza?
Con la llegada del verano, los santiaguinos aumentan su consumo habitual de helados, lo cual se traduce en un verdadero festín cremoso y dulce en las calles, plazas y parques de la urbe.
Un poblado situado en pleno Desierto de Atacama, de sólo 22 familias, saltó a la fama luego de una reciente campaña publicitaria de una empresa que pintó las fachadas de sus casas.