Fortificaciones Españolas
La ruta de los castillos y fuertes encanta tanto por su arquitectura como por sus vistas a los ríos. Estas construcciones constituyeron el mayor sistema de defensa ante los piratas que amenazaban con arrasar con la costa del Pacífico durante los siglos XVII y XVIII. De paso también sirvieron a los conquistadores españoles para protegerse de los ataques indígenas. El más grande y mejor conservado es el fuerte de Corral, que incluye el bastión de San Sebastián de la Cruz y varios cañones. En la orilla norte del río, el fuerte Niebla permitía atrapar a los atacantes en un fuego cruzado; hoy tiene un museo que recopila colecciones de la historia de las fortalezas. En la isla de Mancera, el castillo San Pedro de Alcántara se convirtió en residencia del gobernador militar.
Además de los 3 más visitados, se cuentan las deterioradas murallas del castillo de la Pura y Limpia Concepción de Monfort de Lemus, que son las ruinas más antiguas y el fuerte de Amargos, a media hora de camino, se alza sobre una pequeña aldea de pescadores.


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